Bizcocho de arándanos

_IMG_5657firm640

_IMG_5660firm2640

¡… Arándanos!

Hace un tiempo un amigo me regaló un tarrito con estas maravillas y, a pesar de que los hubiera comido así solitos de uno en uno, me parecía que lo más adecuado hacer alguna recetilla con ellos. Y… bueno, podría haberlos incluido en unos muffins con chocolate blanco (es un triunfo seguro de sabores que tengo pendiente) o en alguna otra monada, pero los bizcochos tan básicos, facilones y ricos me tiran mucho, así que, sencillamente, no quise resistirme.
Como no eran muchos los arándanos, hice un bizcocho más bien chiquitín (para los que suelo preparar), pero todo es cuestión de doblar las cantidades ^^

Ingredientes:
– 150 gr de harina
– 100 gr de arándanos frescos (o congelados)
– 100 gr de mantequilla
– 65 gr de azúcar de caña
– 2 huevos
– 4 gr de levadura

Preparación:

Precalentamos el horno a 180 Cº.

Por una parte, tamizamos la harina con la levadura, y por otra mezclamos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta tener una mezcla homogénea. Batimos los huevos y los incorporamos a la mantequilla con el azúcar. Después, a esto último agregamos poco a poco la harina con levadura, evitando cualquier grumo. Acabamos añadiendo con mimo los arándanos, procurando repartirlos bien pero sin revolver demasiado para que no se rompan.

Preparamos nuestro molde (yo lo hago siempre con el Truquillo de Papá (1)) y horneamos durante, aproximadamente, 45 minutos. Aunque iremos viendo su color, es importante comprobar que está hecho introduciendo un palillo (de brocheta) o cuchillo fino. Si sale limpio, ya está nuestro bizcocho 🙂

………………………………………………………..……………………………………………..…………………

1) Truquillo de Papá: Hacemos una bola con el papel de horno que vayamos a usar. Lo mojamos, empapándolo bien, después lo apretujamos para quitar el máximo de agua y ya tenemos el material perfecto para cubrir cualquier molde de cualquier forma.

_IMG_5761_FIRM

¡De corazón os digo que tenéis que probar esta preciosidad!
¡Un besito!
 

Anuncios

Helado de chocolate y plátano (V)

IMG_5500 (2)firm

Ya estaba tardando. Sí, se supone que debería tener un mono terrible de helados, y más con todo lo que he deseado la heladera (que, por fin, vino en Reyes), pero lo cierto es que no ando muy convencida de que el cacharro funcione del todo bien. Llega un momento, cuando empieza a estar preparado, en el que se traba la mariposa y emite un ruido no sólo desagradable, sino preocupante… Así que no sé, apenas he depurado alguna de las recetas al 100%, ni he preparado las maravillas que tenía en mente, pero espero hacerlo poco a poco forzando un poco la maquinita ^^’.

Igualmente, este helado queda muy bueno (no es el rey de los helados, pero si tienes todos los ingredientes en casa, no hay excusas válidas). Cuando hice las fotos había pasado una hora escasa en el congelador desde que lo saqué de la heladera (aunque también se podría haber consumido entonces), pero tiempo más tarde tenía una textura más compacta, aunque tengo que ponerme las pilas para buscar un poquito más de cremosidad.

IMG_5491firm

▶ Ingredientes (para 3-4 raciones):

– 300 ml de leche de coco
– 4 plátanos
– 6 cucharadas soperas de cacao puro
– 4 cucharadas soperas de azúcar de caña
– 2 cucharadas soperas de sirope de ágave (opcional)

▶ Preparación:

Batir todos los ingredientes y comprobar su dulzura. Si aún lo encontramos algo amargo, podemos añadir más azúcar o sirope. Dejar enfriar 4 horas en la nevera y, después, seguir las instrucciones de nuestra sabia heladera (y espero que la vuestra lo sea más que la mía).

Sugerencia: Servir con coco rallado por encima 😀

IMG_5507firmSeguiré trasteando, palabrita…

¡Besos!

El etiquetado de los huevos

¡Hola hola!

Esta vez no dejaré ninguna receta; este será, más bien, un pequeño post de divulgación.

Para mi enorme agrado, esta cuestión se va conociendo cada día más entre la gente, y de hecho últimamente me he llevado muchas sorpresas agradables por ello. Es algo generalmente conocido entre personas que se interesan de dónde viene lo que comen -vegetarianas o no-, pero parece que cada día llega más allá.

Este etiquetado se rige por una normativa puesta en funcionamiento a nivel europeo el 1 de enero de 2004, y es obligatoria en todos los huevos con una categoría A de calidad. Esta categoría hace referencia a los huevos que no han sido limpiados, lavados o refrigerados (en definitiva, los que denominamos frescos). Dentro de esta, tenemos los EXTRA, que nos indica que los huevos son recogidos y puestos en venta el mismo día. Así, la categoría B se reserva aquellos que han sido conservados o los que presentan una cáscara sucia y/o clara no gelatinosa y/o yema en una incorrecta posición (es decir, que no cumplen las características obligatorias para pertenecer a la categoría A).

Y con esto, ¿qué indica el código grabado en cada huevo?

codigo_huevos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PRIMER DÍGITO

Nos indica la forma de cría:

3. Huevos de gallinas criadas en jaulas.
Es el método más común en España y será el más fácil de encontrar en los supermercados. Las gallinas ponedoras pasan las 24 horas en naves industriales sin ventanas (existe un control artificial la iluminación), se podrán disponer en distintos niveles o alturas (un máximo de cuatro*), tendrán una alimentación compuesta por cereales (62-82%) habitualmente transgénicos, proteína de pescado (12 a 19%), huevo molido (1,5-2%) y sal común (1%). Además, se usan medicamentos y antibióticos de forma diaria (mezclados con la comida). El pico de las aves se podrá cortar para evitar el picado de las plumas y el canibalismo (siempre en polluelos menores de 10 días).

Actualmente, todas las jaulas son “acondicionadas” (las anteriores, prohibidas en 2012, tenían unas dimensiones distintas). Tienen una superficie mínima de 750 cm2 por gallina (que incluyen nido, yacija para picotear y escarbar, comedero…), siendo 600 cm2 la superficie mínima utilizable por gallina (aproximadamente, un folio).

2. Huevos de gallinas criadas en el suelo.
Las gallinas viven en naves cerradas que, como las de jaulas, tienen un control artificial de la iluminación, siguen una dieta similar a las primeras y también está autorizado el corte de los picos. Aquí, la densidad máxima es de 9 gallinas/m2.

1. Huevos de gallinas camperas.
Los animales tienen acceso a corrales al aire libre y entornos vivos durante todo el día. La densidad máxima es de 1 gallina cada 4 m2 (en espacios exteriores; en los interiores será de 6 m2), y la alimentación es similar a las anteriores.

0. Huevos de producción ecológica.
Las instalaciones son similares a las camperas, pero el 80% de su alimentación deberá ser a base de piensos procedentes de agricultura ecológica. El uso de medicamentos, antibióticos y promotores del crecimiento está prohibido (con excepciones en las que se concreta su uso para la producción ecológica), así como el corte de picos, bajo excepciones puntuales.

{Como curiosidad, datos del 2012 indican que, en España, el 93% de las gallinas están en jaula, el 2,4% en suelo, el 3,7% camperas y un 0,3% pertenecen a la producción ecológica.}

SEGUNDO Y TERCER DÍGITO

Son letras que se refieren al país de origen dentro de la Unión Europea (las de España son “ES”).

RESTO DE DÍGITOS

Indican el código de la provincia (dos cifras), municipio y número de registro de la propia granja. En caso de que haya una letra al final, también está indicada la manada dentro de la granja. De forma opcional aparecerá la fecha de caducidad.

………………………………………………………………………………………..

Considero que no es necesario añadir imágenes (si alguien quiere verlas, San Google echará una mano) ni tampoco juicios al respecto. (Como gran obviedad, recordar que la calidad del huevo que estamos tomando viene directamente del tipo de cría de la gallina.) Lo importante, creo yo, es la propia reflexión y el detenimiento para una toma de decisiones acorde a lo que deseamos para nuestra salud, los animales y el planeta.
Nada más que añadir 🙂

Mejor fuente recomendada al respecto: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-831

¡Besitos!

Bizcocho de mermelada de calabaza

_IMG_7429FIRM

Tenía rodando por la despensa un tarro de mermelada de calabaza y debía celebrar un poco el fin de exámenes. Así que enredé lo justo por internet, fui con ganas a la cocina, y salió esto.

La merienda quedó acompañada de un zumito de naranja y nectarina (una y una -si no os gusta tan espeso, siempre podéis rebajarlo con un poquito de agua-) 🙂

_IMG_7298FIRM

▶ Ingredientes: 

– 250 gr de harina
– 150 gr de azúcar
– 100 ml de aceite de girasol
– 350 gr de mermelada de calabaza (yo usé un tarro de la marca Hero)
– 4 huevos
– 16 gr de levadura (un sobre)
– 1 cucharadita de canela (opcional)

También podéis añadirle un puñado de algún fruto seco que os guste, quedará genial 🙂

▶ Preparación:

Ponemos a precalentar el horno a 180 Cº.

Batimos los huevos y añadimos el azúcar (buscando que blanqueen). Vamos incorporando el aceite y después agregamos la harina y la levadura tamizadas junto con la canela. Por último, unimos nuestra mermelada a la mezcla.

Preparamos nuestro molde (yo lo hago siempre con el Truquillo de Papá (1)) y horneamos durante 40 minutos aproximadamente. Es importante recordar que se ha de comprobar que está hecho introduciendo un palillo (de brocheta) o cuchillo fino. Si sale limpio, ya está nuestro bizcocho 🙂

………………………………………………………..……………………………………………..…………………

1) Truquillo de Papá: Hacemos una bola con el papel de horno que vayamos a usar. Lo mojamos, empapándolo bien, después lo apretujamos para quitar el máximo de agua y ya tenemos el material perfecto para cubrir cualquier molde de cualquier forma.

_IMG_7376FIRM

¡Besitos!

Ensalada de lombarda (V)

_IMG_7971FIRM

¡Verano! ¡Calor! El cuerpo pide ya algo fresquito. ¿Y qué mejor que una ensalada (más allá de la aburrida lechuga con tomate)?

Como las ensaladas (y tantos platos en la cocina) son generalmente muy flexibles, me ahorro las cantidades, dejándolas a vuestro gusto 🙂

▶ Ingredientes:

– Col lombarda
– Tomate
– Maíz dulce en grano
– Anacardos
– Hummus (¿un par de cucharadas grandes/persona?) (1) 
– Sésamo crudo
– Aliño (aceite de oliva y vinagre de Módena)

▶ Preparación:

Cortamos la col y el tomate y lo mezclamos el resto de ingredientes. (Veréis que en esta ocasión añadí también un poquito de puerro y calabaza que pasaron rápidamente por la sartén, pero realmente no forma parte de la idea de ensalada.) Para los aliños “clásicos” siempre suelo utilizar vinagre de Módena, que me chifla, pero como todo y como siempre, podéis hacerlo como más os guste.

………………………………………………………..……………………………………………..…………………

(1) El hummus es una pasta a base de garbanzos y tahini (sésamo tostado) muy usada en todo Oriente Medio. Como quiero dedicar una entrada completa a esta maravilla, no os contaré mucho más, sólo deciros que deberíais probarlo si no lo habéis hecho ya 😀

Yo en esta receta usé hummus comprado (yo lo cojo en Mercadona y no está nada mal), pero lo ideal es el hecho en casa, cómo no 🙂 Ya os dejaré recetilla.

_IMG_7960FIRM

¡Besines!

Batidos (de frutas del bosque, por ejemplo)

IMG_7822 (2)FIRM2

Qué dulce el verano. Nos trae cosas nuevas, nos devuelve otras tantas y, sobre todo viene lleno de ganas

Adoro las frutas del bosque, pero normalmente no rondan por mi cocina: falta grave que me hace falta corregir. Y entre tanto y no, mientras miro de reojo las cerezas que ya vienen y las fresas que se van, me apeteció probar las frutas del bosque congeladas, que no tienen nada que ver con las frescas pero hay que reconocer son bien recurrentes. (Yo las compré en Carrefour, en un paquete de 450gr lleno de frambuesas, cerezas agrias, moras, grosellas negras y grosellas rojas.)

Y con lo tentadoras que son las meriendas de junio con batidos fresquitos, en un plis-plas me preparé esta pequeña y sencilla delicia. Os voy a contar las cantidades muy a ojo porque no me parece que sea necesario ser estricto con los batidos, son muy personalizables 🙂

▶ Ingredientes:

– Un vaso (250 ml) de leche de soja (o de vaca, o de almendra, o de…)
– Un puñadito de frutas del bosque (a ojo y al gusto)
– Una cucharada (un chorrito) de sirope de ágave

▶ Preparación:

Dejamos descongelar 5 minutillos el amor del bosque, vamos añadiendo leche (hasta conseguir la textura que más nos guste), ponemos a trabajar la batidora y agregamos el sirope.

 

Pero no me hagáis ni caso. Lo bonito del asunto es poner la receta patas arriba, agregar frutas, cambiar el endulzante (que yo soy muy fan del ágave y no me falta en casa, pero cualquier otra dulzura quedará genial) o quitarlo incluso, probar distintas bases líquidas (el zumo de naranja me parece una opción estupenda)…

Y así todos los batidos que se os ocurran. Yo normalmente utilizo lo que esté en ese momento en el frutero, agrego leche o zumo y me salto el endulzar lo dulce. Además, últimamente me he pasado al verde y muchas veces añado también unas hojitas de espinacas frescas. Me quedan pendientes batidos más cargados de verduras, de naranjas, verdes y blancos; tengo mucho verano por probar… y os animo a que hagáis lo propio 🙂

_IMG_7817 (2)firm

¡Besitos!

Pan de soda irlandés.

_IMG_3170FIRM

Nunca había hecho pan hasta el San Patricio (17 de marzo) de este año, cuando vi esta receta en uno de los blogs que sigo y que os recomiendo, “Tengo un horno y sé cómo usarlo” (no es vegetariano, pero Señor, qué maravilla). Ultra rápida. Mega fácil. Sin dejar fermentar. Haces la masa, al horno y a comer. Mi problema con respecto a cocinar pan siempre ha sido el tiempo de fermentación (fijaos qué trauma); una cuestión de vagancia y de no poder ver el resultado en el mismo momento. Una tontería, vaya.

Aunque no he vuelto a hacer pan desde entonces, espero ponerme al lío sin tardar y ya con menos miedo (que tengo amigos aficionados a la panadería y ganas de pedir las recetas de las que fardan…). No he probado el pan de soda original, así que no puedo comparar, pero sí diré que estaba muy bueno. No es tan ligero como el pan al que estamos acostumbrados en la Península para comer diariamente, este es mucho más contundente. Perfecto para empezar el día, perfecto para la prisa, perfecto para cuando, sencillamente, apetezca… Aquí os dejo la receta del blog que os he comentado más arriba:

▶ Ingredientes: 

– 500 gr de harina de fuerza (blanca o 1/2 y 1/2 integral)
– 420 ml de buttermilk (podemos hacerlo con 400 ml de leche y el zumo de medio limón o bien con 20 ml de vinagre blanco. Mezclar y dejar reposar durante 15 minutos) (1)
– Una cucharadita de bicarbonato sódico
– Una cucharadita de sal

▶ Preparación:

Precalentamos el horno a 200º. Mezclamos la harina con la sal y el bicarbonato, y añadimos el buttermilk hasta formar una masa pegajosa. Enharinamos la mesa o la zona donde vayamos a trabajar el pan, y doblamos un par de veces la masa, dándole forma de hogaza. Hacemos una cruz en la parte superior con un cuchillo y espolvoreamos con más harina. Horneamos durante 30-35 minutos (hasta que esté dorado) y dejamos enfriar.

………………………………………………………..……………………………………………..…………………

(1) El buttermilk era, antiguamente, el suero de mantequilla obtenido al batir la nata (a partir de la parte grasa se hacía la mantequilla y el sobrante resultante era este suero). Sin embargo, actualmente se le añade un tipo de bacterias a la leche y se deja fermentar, volviéndola ácida. En algunos países -Países Bajos, Alemania, Dinamarca o India- se usa directamente como refresco (quién dijo miedo) y también forma parte de la elaboración de panes, sopas y salsas cremosas.

_IMG_3216FIRM

_IMG_3207FIRM

A mí me encantó desayunarlo con un poco de aceite de oliva, tomate natural y una pizca de albahaca seca 🙂 De verdad, es un ratito nada más y merece muchísimo la pena (tengáis o no paciencia).

¡Besito!